Thursday, September 29, 2011

Temprana carta de despedida de Nancy Iriarte Diaz a su ex esposo Hugo Chavez

Venezuelan President Hugo Chavez (AFP/File, Leo Ramirez)


 Impresionante, muy Profunda y temprana despedida de Nancy Iriarte Díaz a Hugo Chávez; fue publicada el 9 de agosto de 2011 en uno de los periódicos venezolanos de mayor circulación “El Universal” 

No quiero que te marches de esta vida sin antes despedirnos, porque has hecho un mal inmenso a mucha gente, has arruinado a familias enteras, has obligado a legiones de compatriotas a emigrar a otras tierras, has vestido de luto a incontables hogares, a los que creías tus enemigos los perseguiste sin cuartel, los encerraste en ergástulas que no lo merece ni un animal, los insultaste, los humillaste, te burlaste de ellos, no solo porque te creías poderoso, sino inmortal... porque el fin de los tiempos no era contigo.
 

Pero llegó tu turno, los plazos se acaban, el término de tu contrato llega a su fin, tu "ciclo vital" se apaga poco a poco y no de la mejor manera; probablemente morirás en una cama, rodeado de tu familia, asustada, porque va a tener que rendir cuentas una vez que des tu último aliento, te vas de esta vida lleno de angustia y de miedo, allí van a estar los curas a quienes perseguiste e insultaste, los representantes de esa Iglesia que ultrajaste a placer, claro que te van a dar la extremaunción y los santos óleos, no una, sino muchas veces, pero tú y ellos saben que no servirá de nada, es solo para calmar el pánico que hace presa a tu alma ante el momento que todo lo define.

Mueres enfermo, padeciendo el desahucio, las complicaciones inmunológicas, los terribles efectos secundarios de las curas que prometieron alargar tu vida, tus órganos se van apagando uno a uno, tus facultades van perdiendo el brillo que las caracterizaba, tus líquidos y efluvios son colectados en bolsas plásticas con ese hedor a muerte que tanto te repugna.

Dime si en este momento, antes de que te apliquen una nueva inyección para calmar los dolores insoportables que padeces, vale la pena que me digas que no te pueden quitar lo bailado, ¡ah! los viajes por el mundo, los maravillosos palacios que te recibieron, las paradas militares en tu honor, las limousines, los títulos honorarios, los pisos de los hoteles cinco estrellas, las fastuosas cenas de Estado... dime ahora que vomitas la papilla de auyama que te tratan de dar las enfermeras, si era de eso de lo que se trataba la vida, pues ese brillo y el oropel ya no están entre los monitores y máquinas de resucitamiento que te rodean, esas marchas y aplausos ahora son tonos y alarmas de sensores que regulan tus signos vitales que se hacen más débiles.

¿Puedes escuchar al pueblo de tu país afuera de tu cuarto?... debe ser tu imaginación o los efectos de la morfina, no estás en tu patria, estas en otro lado, muy lejos, entre gente que no conoces... sí, estás muriendo en tu propio exilio, entre una banda de pilluelos a quienes les has tratado de entregar tu propio país, tus últimos momentos los pasarás entre chulos y estafadores, entre tu corte de aduladores que solo te muestran afecto porque les dabas dinero y poder, todos te miran preocupados y con rabia, nunca dejaste que ninguno de ellos pudiera tener la oportunidad de sucederte, ahora los dejas al descampado y tu país al borde de una guerra, ¿Era eso lo que querías? ¿Fue esa tu misión en esta vida? Olvídate del cuento de los pobres, ahora hay más pobres que cuando llegaste al poder, olvídate de justicia e igualdad cuando prácticamente le entregaste el país a una fuerza extranjera que ahora tendremos de desalojar a la fuerza y a costas de más vidas.

Tengo la leve impresión que ahora sabes que te equivocaste, creíste en un cuento de camino y te creíste revolucionario, y por ser revolucionario... inmortal, convocaste a tu lado a los muertos, a tus héroes, a esos fantasmas que también creíste con vida, a Bolívar, al Che, a Fidel, al Marx que nunca conociste y que recomendabas su lectura... el andar con muertos te llevó a la magia y a los babalaos, te metiste a jurungar tumbas, y a ofrendarle a una corte de demonios y malos espíritus que ahora te acompañan... ¿Sientes su presencia en el cuarto? Vienen a cobrar, a recoger lo único que tenía valor en tu vida y que tan malamente apostaste por la oscuridad y el mal, tu alma.

Bueno, me despido, solo quería que supieras que pasarás a la historia como un traidor y un cobarde, que no rectificaste cuando pudiste, te dejaste llevar por tu soberbia, por tus ideales, por tu ideología renunciando a los más preciado, a tu libertad y a la libertad de los otros, y la libertad nos hace humanos.

 "*El Socialismo solo funciona en dos lugares:
en el Cielo, donde no lo necesitan,
y en el Infierno donde ya lo tienen*" 

*Nancy Iriarte Díaz* 

7 comments:

  1. Demasiado ruín escribir esto a una persona enferma, sea quien sea. La única que demuestra cobardía acá es la que escribe unas lineas tan crueles en una posición de ventaja. Algún día alguien le escribirá a ella uns lineas parecidas.

    ReplyDelete
  2. Obviamente, es el lamento de una mujer despechada que se presta para ser manipulada por la oposición en Venezuela. Quizás tiene aspiraciones políticas y con éste vómito de odio busca ganar apoyo entre los que no respaldan el movimiento político de Hugo Chavez.

    ReplyDelete
  3. SIMPLEMTE GENIAL, NO PUDO HABERLO ESCRITO MEJOR!!

    ReplyDelete
  4. Sea lo que sea, me llama la atencion que algunos defiendan a personas por compasión, cuando aquellos a quienes defienden, no saben ni lo que es compasión.
    MJ

    ReplyDelete
  5. Ni cobardia ni mujer despechada, ni nada de eso. Hugo Chavez fue un abusador, un sinvergüenza, uno que quiso venderle su país a los demonios comunistas de Castro y su banda de cerdos. Da lastima que esta enfermedad este acabando con la vida de Chavez, pero bien merecido lo tiene. Alla el con Dios y su consciencia. Doña Miriam tiene mucha razón en su comentario...

    ReplyDelete
  6. Querida Miriam, nadie defiende a nadie por compasión. Yo no soy partidario de Chavez, pero a nadie le deseo la muerte o el sufrimiento por mucho mal que haya hecho, y mucho menos me regocijo en su sufrimiento. Simplemente, por dignidad, y para demostrarle que yo no soy como él fue. El momento de la carta es inoportuno y demagógico, con una único objetivo, que es hacer daño, lo que dice muy poco de la persona que lo escribe, de su estilo, y de sus cualidades como ser humano. Supongo que querrá vender libros y se está haciendo la promoción. Déjenlo morir, bastante remordimiento tendrá en su conciencia con todo el mal que ha hecho.

    ReplyDelete
  7. Cómo dice la canción de "Todo tiene su final...". Felicito a Nancy Iriarte por decirle las verdades a esa rata llamada Chavez. ¡Qué el pueblo sepa que ella no es participe de su basura! Yo no le tengo pena porque nadie tiene pena del prójimo. La humanidad se tiene para los humanos y los animales que no piensan pero para los enemigos de la humanidad solo se tiene deshumanidad. Al que no le guste, que se ahurre los insultos y que ruegue que nunca caiga en manos de uno como Chavez

    ReplyDelete