Tuesday, January 3, 2012

El sueño del amigo Luis Fortuño

Por Roberto O. Maldonado Nieves
2 de enero de 2012
Puertoricoexpresa.com
En el año 1978, en el Colegio Maristas de Guaynabo, en aquel entonces  un colegio católico y privado para varones de escuela elemental a  escuela superior, se estaba llevando a cabo un taller de liderato. Al mismo estaban invitados estudiantes de diferentes escuelas del area  metropolitana de San Juan y participaban muchachos y muchachas de  diferentes colegios y organizaciones estudiantiles de escuela  superior. Uno de los estudiantes era Luis Fortuño Burset, en aquel  entonces estudiante del Colegio Maristas. En esas actividades  estudiantiles y a través de amigos en común conocí a Luis, con quien  también compartí en algunas actividades sociales en aquel entonces y  poco después ya de universitarios.
 
 En una de las actividades del taller en el Colegio Maristas los estudiantes tenían que expresar cuál era su sueño para el futuro, y a
uno de los que le tocó expresar su sueño a todo el grupo fue a Luis.  Ante todos los participantes compartió que su sueño era el de ser  algún día gobernador de Puerto Rico. Treinta años después, un 4 de  noviembre del año 2008 unos 1, 025,965 votantes le dieron esa  oportunidad, en un holgado triunfo electoral sin precedentes en la  historia de Puerto Rico. En el taller de liderato, no le preguntaron  para qué quería ser gobernador de Puerto Rico, y hubiera sido  interesante comparar la contestación de aquel entonces, con sus  expresiones a lo largo de la campaña electoral, para ver qué efecto,  si alguno, tuvo sobre ese sueño su experiencia de vida a lo largo de  los treinta años siguientes. Al desconocer su contestación a esa  pregunta, no tenemos forma de saber cuál era el propósito tras ese  sueño y el efecto sobre el mismo de una educación privilegiada en la  Universidad de Georgetown en donde obtuvo su bachillerato en el año  1982 y en la Universidad de Virginia en donde cursó sus estudios de  derecho y se graduó en el año 1985. Tampoco sabremos el efecto que  tuvo su experiencia como abogado en algunos de los bufetes  corporativos de San Juan, ni su experiencia en la administración  gubernamental del  Dr. Pedro Rosselló González, ni su testimonio ante un gran jurado federal durante la década de 1990 como parte de las  investigaciones federales de actos de corrupción en el gobierno de  Rosselló, y de la cual salió sorprendido según lo expresó a la prensa  en aquel entonces. Tampoco sabremos el efecto que tuvo su primera  campaña política para ser electo Comisionado Residente en Washington  en el año 2004, su experiencia en el Congreso como Comisionado y  cabildero del gobierno de Puerto Rico y de los grandes intereses  económicos y políticos que lo sostienen, ni el efecto que tuvo su campaña política para finalmente lograr su sueño.