Wednesday, May 25, 2011

Ramon de la Torre estaba en contra de cuota UPR

25 Mayo 2011
De la Torre exorcisa sus demonios
El extitular de la UPR asegura que actuó presionado por La Fortaleza
Por Cynthia López Cabán /End.cynthia.lopez@elnuevodia.com

El expresidente de la UPR sostuvo que la intervención de La Fortaleza le impidió cumplir sus proyectos. (Especial / Dennis M. Rivera Pichardo)Por Cynthia López Cabán /End.cynthia.lopez@elnuevodia.com
A tres meses y medio de su salida de la presidencia de la Universidad de Puerto Rico (UPR), José Ramón de la Torre parece un hombre renovado.
Después de una tumultuosa presidencia y de su abrupta salida de la institución, De la Torre y su esposa Cloty Coll conversaron con El Nuevo Día sobre la madeja de intrigas y de presiones políticas que gobernaron su gestión de un año y que incluyeron cortar cabezas y nombrar a un ayudante que reportó en vivo a La Fortaleza cada una de sus movidas.
Aseguraron que De la Torre no era el candidato del Ejecutivo, pero que el interés en su candidatura surgió luego que recibió el endoso mayoritario de la comunidad universitaria.
Contaron también que el Ejecutivo impuso varios nombramientos como condición para nombrar a De la Torre al puesto.
Reconocieron que esa presión del Ejecutivo provocó la salida fulminante del vicepresidente de Asuntos Estudiantiles, José Alberty, que solo duró una semana en el cargo. Alberty es miembro de la Junta de Directores del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) y se opuso al nombramiento de Mercedes Gómez, la candidata de La Fortaleza y actual directora de la institución.
Luego de meses de silencio, De la Torre admitió que se siente frustrado y decepcionado porque lo utilizaron para coger “palos “y limpiar el camino” para el eventual nombramiento de Miguel Muñoz, actual presidente interino y favorito de La Fortaleza para ocupar el cargo en propiedad.
Afirmó que se oponía a la nueva cuota estudiantil de $800, pero que asumió su implantación luego que recibió la directriz de la Junta de Síndicos.
También se quejó de los síndicos a quienes acusó de dejarlo solo y de no apoyar sus propuestas, mientras anticipó una posible reorganización de los recintos del sistema universitario. Lejos de la turbulencia universitaria, el académico y el exdirector del ICP conversó tranquilo y sin estrés, contrario a sus apariciones públicas en las que lucía incómodo y cansado en el traje presidencial. Ahora muestra control y alegría.
Aseguró que valió la pena la experiencia como presidente de la UPR, pero que en retrospectiva se arrepiente de los nombramientos que aceptó y que abrieron la puerta para que fuerzas ajenas a la UPR afectaran su gestión. Además, lamentó no haber conservado al equipo de trabajo que lo llevó a la presidencia. Junto a su esposa Cloty agradeció las muestras de apoyo y solidaridad que ha recibo del pueblo luego que dejó la UPR.
¿Qué presiones recibieron?
Coll: En enero de 2010, la presidenta de la Junta de Síndicos (Ygrí Rivera) llama al doctor De la Torre y lo invita a una reunión en la oficina de la hija del doctor Norman Maldonado. En esa reunión le dicen a José Ramón que va a ser nombrado presidente de la Universidad. Posteriormente se coordina otra reunión en La Fortaleza donde están la presidenta de la Junta y el secretario de la Gobernación (Marcos Rodríguez Ema). Cuando él me dijo: fui a Fortaleza hablé con la presidenta y con el secretario de la Gobernación. Me pusieron dos condiciones, que nombrara de rector a Miguel Muñoz y que nombrara a Alexis Rivera Gandulla como ayudante ejecutivo. El doctor De la Torre cumplió con su palabra.
Rivera Gandulla es hijo de Pedro Rivera Casiano, primo de la presidenta de la Junta de Síndicos de la UPR y un protegido del secretario de la Gobernación. Dirigió interinamente el ICP antes del nombramiento en la UPR
¿Lo presionaron para nombrar rectores?
Coll: Al presidente lo presionaron con tres rectores: Ana Guadalupe, Miguel Muñoz y Juan Varona.
¿Por qué despide a Rivera Gandulla?
De la Torre: Él y yo nunca pudimos coordinar nuestra manera de trabajar. Por otro lado el tenía otros intereses que ya no eran la Universidad y hubo una serie de detalles que no vienen al caso.
¿Rivera Gandulla era el vínculo entre usted y La Fortaleza?
De la Torre: No. Bueno él estaba en vínculo con La Fortaleza todo el tiempo porque todo el tiempo estaba texteando hacia allá y allá se recibía todo lo que pasaba acá. Era como si tuviera una cámara encima de mí.
¿Cuándo decidió renunciar?
Coll: Yo se lo pedí. En un año no pudimos hacer vida social, ir al cine o darnos un viaje.
De la Torre: Hubo un momento en que yo dije, esto ya no vale la pena. No voy a poder hacer nada de lo que me he propuesto. Estas personas quieren sacarme para hacer el plan original y para poner a la persona que van a poner. A mí no me preocupa tanto la persona que van a poner sino las personas que van a poner en los puestos secundarios, en los recintos.
¿Hay un plan para poner a decanos de mano dura?
Creo que es peor. Creo que van a venir sin idea de lo que van a hacer y que no sirven para lo que vienen, porque las personas que los van a nombrar tampoco sirven para el puesto que están ocupando y tampoco saben.
¿Pero usted nombró a los rectores?
Los nombramientos en realidad los hace el presidente, pero con un cierto respaldo de la Junta de Síndicos. Si no tiene el respaldo de la Junta, te votan en contra y te tumban el candidato. De manera que hubo una persona que yo creía que podía ser una excelentísima en puesto altísimo y no en una rectoría. Sin embargo, me vi obligado a llevarla a la rectoría porque mi gente no me iba a respaldar a otra persona que no fuera ella.
¿Ana Guadalupe?
No quiero mencionar nombres.
¿Qué sabe de la reforma universitaria?
La visión de la Universidad que están visualizando hasta donde yo sé -no estoy hablando del Comité Asesor porque no sé de qué están hablando, pero si sé lo que han hablado conmigo distintas personas de la Universidad de puestos altos y del Gobierno- hay una visión de instituto politécnico y de ciencias, y un chispito para las ciencias sociales y las humanidades si sobra.
¿Estuvo en conversaciones en donde se habló de Río Piedras como ese eje y de otros recintos como satélites?
No. Creo que eso es una cosa que requiere mucho pensamiento. Lo que he estado oyendo es que las personas que están y las que van a venir tienen esa mentalidad, y vamos a terminar con un instituto de ciencias.
¿Cuando se ideó la nueva cuota de $800, se pensó en que podía causar un éxodo de estudiantes?
Se pensó que no, porque se acaba de subir a mil y pico de pesos la beca Pell, que cubre eso y todavía les sobra (a los estudiantes). En ningún sitio se supone que le paguen la vida entera a uno para que uno sea un estudiante.
¿Fue un error permitir esas intervenciones de la Fortaleza?
Creo que sí. Cometí muchos errores.
¿Esas gestiones marcaron su gestión y le impidieron echar alas a su proyecto?
Sí. Creo que desde el primer momento no he debido ser condescendiente. Pensar en que no vamos a buscar pelea ahora, tratar de llevar la cosa bien, que si Fulano de Tal no es mi candidato y no tengo nada en contra y esta persona cree que debe estar allí, pues yo no tengo problema. Si en vez de hacer eso digo Fulano va aquí y Mengano aquí y entro ese día y limpio... (Coll interrumpe y dice, “Se hubiera tenido que ir antes”.)
¿Qué hubiera pasado si usted no hubiera nombrado a Rivera Gandulla y hubiera sacado al asesor de la UPR, Ángel Cintrón, que es un vínculo directo con La Fortaleza?
Coll: No lo hubieran nombrado presidente. Se hubiera tenido que ir a la semana. Era una condición antes de ser nombrado.
¿Usted creyó que podía balancear las presiones políticas con su proyecto?
De la Torre: Pensé que iban a entender que la Universidad es una entidad sui géneris de lo más extraño que hay en Puerto Rico y que una persona que ha vivido la vida entera, todas las facetas, tiene un conocimiento de eso y a esa persona es a la que hay que seguir, y no fue así. Ellos tenía unas estrategias que aparentemente son buenas ganando votos en la política, pero a la Universidad no van a traer más que desasosiego y problemas. Y en este momento la Universidad está en estado de desasosiego, porque no saben lo que va a pasar ni se imaginan lo que va a pasar.
¿Por qué cuando renuncia envía una carta al superintendente para que saque la Policía de la UPR?
La saqué porque el responsable es el presidente. Si un presidente cree que es necesario, que se amarre los pantalones y tome la decisión. Si no se atreve, que no la llame. Yo me voy y no voy a ser responsable de lo que pase con la Policía allí.
¿Lamenta su decisión de usar la Policía en la UPR?
Esta es la única universidad donde el territorio es un territorio sagrado porque en todas las universidades del mundo la Policía entra, y en La Habana también.
¿Por qué ofrecen esta entrevista?
Coll: La honestidad engrandece el ser humano y esa es la principal razón por la cual estamos aquí.